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LA ESPAÑA DE LOS MOSQUITOS, DESTINO CUBA
Martes, 9 noviembre 2010

 

A principios del presente año volviendo de un viaje de trabajo cogí un taxi en la estación de Atocha hacia mi casa, como en tantas otras ocasiones procedí a entablar una conversación con el taxista, por cierto curioso esto de dos personas encerradas solas, habría que establecer esto como norma todos los días.

 Me contó que apenas llevaba un año en el negocio del taxi, antes había sido un directivo de una importante editorial, donde por nuevas políticas de los estamentos superiores, que el no compartía, se llegó al mutuo acuerdo de finalización de su relación laboral y justamente con el dinero de la indemnización compró un taxi. El taxi le daba lo justo para vivir, pero al mismo tiempo era más feliz con esta nueva vida.

No era el último caso que había oído de similares características, cambio radical en el trabajo de gente con carrera, y sabía que no sería el último.

Allá por el año 1996 realicé el viaje fin de carrera a Cuba. Tengo que decir que fue un impacto ver la felicidad que tenía la gente con lo poco que poseían con el agravante de que conociesen la existencia de mundos tan distintos en su país como la Habana y Varadero. Entre las cosas que más me llamó la atención fue respecto al grupo musical que tocaba en el hotel y en el crucero que realizamos. ¡Estaba formado por licenciados, ingenieros y arquitectos!, pero esto lejos de ser un caso puntual era la norma, la respuesta era muy simple se ganaba más dinero con este trabajo.

Varios años después mi primo, de Málaga, que es economista vino a Madrid a realizar  un examen para sacarse el titulo de profesor de autoescuela. ¡Que!  Me contó que era una profesión muy demandada con la que se podía ganar alrededor de 3000 €/mes, la razón era similar a la que existe con los controladores aéreos de AENA. Finalmente obtuvo el título y estuvo ejerciendo hasta que en el 2008, se abrió la mano, produciéndose un “boom” de la oferta, ya no era rentable y por tanto volvió a su vida de “economista” trabajando para un administrador de fincas

También me viene a la memoria un amigo que es Ingeniero de Obras Públicas y que debido a que su último jefe era un sinvergüenza y que su familia vivía en Ávila decidió dejar el trabajo, actualmente esta estudiando para sacarse unas oposiciones de profesor de educación secundaria.

Por último comentar el caso de otro amigo de Alicante que en primer lugar hizo la carrera de Obras Públicas y luego finalizó la de Caminos. Desde hace al menos un par de años dejó su puesto como director técnico en una empresa de prefabricados, para dedicarse a la enseñanza, actualmente es profesor en una academia.

A estos fenómenos de dar un giro de 180 grados a la vida profesional los llamo “mosquitos” no porque pudiera entenderse que su picadura provoca ese cambio de decisión súbito, que podría ser, sino por la película de Peter Weir “La costa de los mosquitos”.

Tras hablar con ellos, la razón principal que lo ha provocado es que quieren ganar más dinero y/o mejorar la calidad de vida ya que el esfuerzo que realizan no se ve recompensado ni personalmente, ni profesionalmente.

¿Qué esta pasando en España? ¿Qué nos pasa a los españoles?

¿Existe alguna causa de ámbito social que sea el origen de estos cambios radicales?

En los tiempos que vivimos hoy día, la palabra que mejor lo define es “transformación continua” lo cual nos serviría como respuesta a las preguntas anteriores ya que ocasiona importantes cambios en distintos sectores profesionales lo que se traduce en una peor o mejor situación personal y laboral de sus profesionales según los casos, pero en mi humilde opinión considero que el problema, como casi todos, esta en las raíces.

Si tuviera que definirlo en una frase diría que no existe una cultura social, una cultura del futuro que coordine la relación entre las distintas etapas de la educación, colegios y universidades y menos aún con las empresas.

Los estudiantes en los colegios no saben a que quieren dedicarse hasta el último momento, no existe una vocación y si existiese sería debida a agentes externos, por un lado porque el sistema de enseñanza esta totalmente desfasado: sistema pasivo donde los alumnos apenas participan, se imparte demasiada teoría, no se enseña a pensar sino a memorizar, no se tocan las cosas con las manos, no se siente,…. por tanto muchos de ellos se dejan llevar como si estuviesen en un río, únicamente eligen entre dos afluentes, ciencias o letras según les guste o no, y luego eligen carrera digamos por el sistema de la elección menos mala, o más neutra. En mi generación la gran mayoría de los estudiantes realizaban económicas y/o empresariales, simplemente porque no les gustaba las carreras de letras y no se consideraban lo suficientemente capacitados con las matemáticas o físicas descartando las carreras llamadas de “ciencias puras”

¿Sabían en que consistían estas carreras? ¿Sabían que diferencia había entre ellas? ¿Y entre empresariales y económicas?

La elección definitiva podía ser debido a cualquier causa, por lo que considerasen los padres o bien los amigos, es como si uno eligiese simplemente por inercia, se observa para donde se mueve la manada y con ella nos movemos y esto no es sino una prueba palpable de que la escuela no ha funcionado. Al salir del colegio uno debe pensar por sí mismo y saber las respuestas a preguntas como ¿Qué quieres hacer los próximos cinco años de tu vida? Debería haber una asignatura que fuese “conócete a ti mismo”

A esto quiero añadir otro problema en este país que es la falta de “cultura de emprendimiento, del trabajo”, considero que como el flamenco el emprendedor debe, si no nacer, formarse desde pequeño, tiene que formar parte de su vida, no puede ser que en esta época de adolescencia los padres nos den la “paga” por no hacer nada. Recuerdo que en mi vivencia en Estados Unidos todos mis compañeros al acabar las clases, los encontrabas como camarero en la heladería o vendiendo las entradas en las taquillas de los cines o cortando la hierba de los vecinos o repartiendo el periódico o…..

Es una lástima que de este colonialismo moderno de Estados Unidos que entra en nuestras casas, mediante la TV, no recojamos los verdaderos frutos.

Con respecto a la situación entre las universidades y empresas no hace sino agravar lo anterior. Cuando uno quiere acceder a la Universidad existe implícitamente un eslogan  que dice “Todos tenemos derecho a estudiar aquello que queremos”,  pero debería ser “Todos tenemos derecho a trabjar en aquellos que queremos”. Excepto en determinadas carreras, en la gran mayoría de los trabajos en los que desarrollamos nuestra actividad profesional, esta no estará relacionado con la carrera que estudiamos, es decir acabas trabajando en algo que no es tu vocación, que no te gusta y si a esto añadimos una mala conciliación con la vida privada el cóctel es explosivo, lo que explica porque España es de los países del mundo con menor rendimiento.

Cuanto envidio, envidia sana, a los Estados Unidos allí existe la lógica conexión que debería existir entre universidades y empresas, en determinadas universidades antes de finalizar la carrera ya te han contratado o bien las empresas desarrollan los proyectos creados o iniciados en las universidades.

En España, nuevamente hay que decir que, al igual que pasaba en los colegios, la educación en las Universidades es de tipo pasivo, volvemos a un sistema plenamente teórico donde los sujetos son meros espectadores. En mi experiencia personal como Ingeniero de Caminos la carrera me ayudó a desarrollar mi forma de pensar y a aumentar mi capacidad de esfuerzo y sacrificio, pero veo que la formación era demasiado larga, muy teórica y con poca aplicación  práctica, es decir, que los temarios de las universidades están muy desfasados respecto a los conocimientos necesarios en el mercado laboral. ¿Cómo puede ser esto posible?

Sirva como ejemplo la carrera de Ingeniería informática que está en declive, ya que tienen una competencia desleal, el mercado solicita gente con una formación muy específica la cual se obtiene simplemente realizando unos cursos en los que se obtienen las certificaciones correspondientes ( Cisco, Microsoft, etc..)

Igualmente si este país tiene una gran cantidad de Escuelas de Negocios, muchas entre las mejores del mundo, es porque falta en el temario de las Universidades formación que se considera complementaria, pero que debería formar parte intrínseca de ellas.

Todo lo anterior ha sido lo que hemos estado viviendo estas últimas décadas, pero actualmente hay que sumar una variable más, la variable crisis, la del camino a Cuba, como se puede leer en el Mundo, 29/10/10, “Licenciados con galones de ujier en el congreso de los diputados” o como un servidor que siendo Ingeniero de Caminos,  esta buscando empleo en varios sectores y debe eliminar de sus tarjetas o no resaltar en el currículo la carrera que le ha llevado ocho años de su vida.

Mi reflexión es evidentemente pesimista, ratificada por las varias décadas que llevamos sin una verdadera Ley de la Educación, pero esto no significa que esta situación no se pueda cambiar, como he reflejado anteriormente la solución esta dentro de cada uno de nosotros: podemos ir y ofrecernos a los colegios y a las universidades, explicar a los estudiantes en que consisten nuestras profesiones, o también las fundaciones pueden realizar análisis de cuales van a ser las tendencias futuras del mercado laboral o que idiomas hay que estudiar, los profesores de universidades pueden adaptar los contenidos o bien realizar clases extraescolares de cara a una enseñanza acorde a las necesidades laborales, conforme a la experiencia que tienen en las empresas. Por cierto esto es un mal de este país muchos de estos profesores de universidad no tienen contacto con los sectores profesionales, se han quedado solo en la teoría y no saben como esta el mercado, son “ratas de aulas”

Suelo decir que las comunidades de vecinos son un reflejo claro de cómo va un país, si no somos capaces de cumplir en las pequeñas cosas como vamos a hacerlo en las grandes.

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